Hola!
Hace tiempo que
quería escribirte esto, y bueno creo que hoy es el momento. La verdad es que
estoy algo acongojado, puede ser el clima, mi mal humor o simplemente los
problemas cotidianos de mi nada motivante y apreciado trabajo. Pero bueno, en
estos casos es donde se me ocurre enviar correos, los cuales están compuestos
de párrafos algo ilógicos y tontos que literalmente no llegan a tener mucho
sentido (como el que ahora te envió), sin embargo esconden mi estado de
ánimo que desesperado clama por poder expresarse aunque sólo lo consiga a modo
de frases sueltas, formadas por palabras secretamente esparcidas las cuales
unidas te permitirían entender lo que muy en el fondo te estoy tratando de
decir.
No ha sido un
buen año, al menos para mí, por ratos parecía que tú la pasabas tan mal como
yo, aunque otras veces parecía que la alegría te regresaba al ver que a alguien
le iba peor que a ti. Esto pudo llegar a alegrarme, desde cierta perspectiva
claro, el tema es que esa persona que la pasaba peor era yo. Además de la
complicación mencionada, tenía también que afrontar la brutal certeza de que lo
fatal de mi existencia era causada en un 80% por ti, es curioso decírtelo ahora
que estamos donde estamos, pero si, la pasaba mal por ti. Quizás me hice ideas,
o me deje llevar por el estado de "cautivado por ti" en el que me
encontraba y me afane contigo más de lo que debía, no lo sé, lo que si me pude
percatar es que tenía que dejar de repetirte dentro de mi mente aquella frase
con la que Milhouse inmortalizaría a Lisa "Que tan miserable tengo que
ser, para que tú puedas ser feliz".
Ya para
terminar, no voy a negar que intente repelerte, que me me deje cautivar y que
me equivoque, tampoco, lo bonita que eres, lo bien que besas y lo buena que
eres para... pues para eso, sin embargo, es una pena que las dos únicas cosas
hermosas que tuvieras fueran; el físico y esa capacidad de ser maligna que
hacías confundir con ternura. Dos cosas que tanto tu como yo llegamos a
disfrutar.
Sinceramente
espero de todo corazón que estés bien, que todas tus estúpidas y malas
decisiones al fin te hayan llevado a alguna posición más acertada de la vida,
del amor y porque no, del odio hacia mí.
Cuídate mucho
¿sí?, espero nos volvamos a encontrar, en serio, claro no tan pronto como
deseas sino el día que la vida así lo quiera. Esta vez estaremos parejos y
veremos quién de los dos da inicio con su venganza. Un fuerte abrazo.
Saludos,
PD:
No pierdas nunca aquella linda y maliciosa sonrisa.

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